Nuestra experiencia en una variedad de industrias permite observar que, mientras muchas empresas utilizan IA en su negocio, casi ninguna cuenta con una estrategia de IA, y muy pocas se plantean integrarla en su Plan Estratégico.
La competición por las presas de caza. Los primeros intercambios comerciales. Las primeras grandes multinacionales. Los intercambios digitales y el mundo conectado. Y, como colofón a éstos, el dominio de la Inteligencia Artificial (IA) sobre las dinámicas competitivas. La historia nos deja claro que la estrategia es igual de ancestral (¡o más!) que el ser humano y que, al igual que éste, evoluciona con su contexto. Y, precisamente, en el contexto actual es innegable que la IA facilita a las empresas nuevas formas de relacionarse con sus clientes, de gestionar sus operaciones, de analizar qué ocurre en el mercado,… enraizando en los negocios hasta pasar de ser una herramienta más del negocio a ser el epicentro de la estrategia empresarial.
Nuestra experiencia en una variedad de industrias permite observar que, mientras muchas empresas utilizan IA en su negocio, casi ninguna cuenta con una estrategia de IA, y muy pocas se plantean integrarla en su Plan Estratégico (PE en adelante) empresarial. En un contexto como éste, se hace imprescindible hacer de la IA la pieza competitiva clave, y disponer de una estrategia de IA integrada en el PE de la empresa, creando lo que llamamos “Plan Estratégico 360” o “PE 360”.
Para dar forma a una estrategia de IA es imprescindible tener en mente:
Mientras que la estrategia de IA nos permite responder preguntas como: “¿Qué oportunidades quiero atrapar con la IA? ¿Cómo puede la IA generar el máximo valor? ¿Cuáles son las prioridades de negocio que puedo responder con la IA?”, es imprescindible que ésta esté estrechamente vinculada a las líneas operativas clave del PE empresarial, pasando a formar parte del mismo de manera natural e integrada.
Mientras una estrategia de IA orienta las iniciativas de IA de la empresa a la consecución de los objetivos del negocio, el PE 360 integra éstas en los ámbitos de aportación de valor como factor impulsor clave. Solo así conseguimos, realmente, competir en un contexto dominado por la IA, siendo una empresa AI-driven con una estrategia empresarial basada en las tecnologías del siglo XXI.
¡Llega el segundo episodio de #raivolution podcast!
La integración de la IA en procesos complejos, como los de ingeniería industrial en Técnicas Reunidas, ha contribuido a optimizar la gestión de datos y aumentar el valor empresarial.
La IA… ¿Puede potenciar la creación de hogares más inteligentes y conectados? ¿De qué forma protege nuestros ecosistemas? ¿Cómo contribuye a mejorar la relación entre el ciudadano y la Administración Pública? ¿Qué impacto está generando en los procesos industriales?